31 de marzo de 2014

Conocimiento vs Creatividad

Diversos autores nos confirman que se puede entrenar la creatividad, que es algo en lo que se puede mejorar. También se sabe que en entornos originales y creativos como en algunas empresas (por ejemplo Google) se fomenta y se favorece la creatividad.



Pensando en esto parece que los entornos escolares que no han cambiado apenas desde los años 60 deberían revolucionarse y cambiar por completo tanto las instalaciones como las rutinas.

Dado que nos encontramos en un tiempo difícil, en el que no hay inversiones en educación parece evidente pensar que debemos comenzar más bien por las rutinas para poco a poco transformar la escuela desde dentro hacia fuera. Como decía Einstein, la imaginación es más importante que el conocimiento, es lo que hace que la raza humana avance y descubra.



Para empezar a plantear los cambios necesitamos saber para que estamos preparando a nuestros alumnos, que es lo más importante que tienen que aprender en la escuela; para ello vamos a la raíz, y la raíz es que no tenemos ni la más remota idea de que mundo habrá en 5 o 10 años, de cuales serán los empleos más prolíficos o cuales serán los conocimientos más necesarios en el mundo laboral.

Por tanto si esta incertidumbre no nos deja ver más allá ni tan siquiera de la presente semana ¿por qué damos más importancia a los contenidos que a las habilidades? ¿por qué es más importante memorizar los nombres de 50 ciudades que aprender a trabajar en equipo? ¿por qué es más importante conocer la clasificación de las rocas que aprender a hablar en público? ¿por qué es más importante memorizar 10 páginas que entrenar la creatividad?

En nuestras escuelas la creatividad ni se fomenta ni se premia, y como dice Ken Robinson incluso se asfixia. Os recomiendo totalmente este vídeo ya que además de explicar claramente sus ideas es un orador magnífico:



A los que sois maestros/profesores os invito a cambiar vuestras (sus) rutinas, a valorar cosas distintas, a crear con ellos, a entrenar sus mentes en profundidad, a ayudarles a crear y no darles textos y recetas ya producidos, ayudarles a desarrollar sus capacidades y sus talentos (os daréis cuenta de que son personas maravillosas), divertíos con ellos, bromead con ellos (porque sin humor la vida es demasiado gris), a amar vuestro trabajo y a amar en general (porque eso siempre se nota en el trabajo y en la vida de uno), a probar nuevas cosas y a no rendiros nunca pues quedan demasiadas cosas por descubrir, y sobre todo a no temer al cambio, porque de montones de errores salieron las mejores ideas.



Ánimo a todos/as, nos queda un largo camino por delante.